Showing posts with label animales. Show all posts
Showing posts with label animales. Show all posts

Tuesday, May 20, 2014

Los dueños del país vuelven a hacer de las suyas

De nuevo los PPF (pobres padres de familia) "dueños del país" armaron un caos en el tránsito de Santo Domingo, esta vez en protesta porque anoche la AMET retuvo varios vehículos del transporte público que transitaban por los túneles y elevados de la ciudad, en franca violación a las disposiciones vigentes.

Yo me pregunto: ¿hasta cúando?

Los transportistas públicos se han convertido en una más de las lacras que afectan la vida diaria de las demás personas que tratamos de transitar por esta urbe que cada día se torna más complicada y difícil.

Andan como les da la gana, por donde les da la gana, hacen lo que le da la gana, violan las leyes, las leyes nunca se les aplican, le hacen la vida imposible a los demás.

Definitivamente son una plaga.

¿Ustedes se imaginan que en el medio de un elevado o de un tunel se paren a montar o desmontar un pasajero? ¿O que uno de ellos eplote en un túnel?

¿Quién no ha tenido un encuentro cercano del cuarto tipo con un carro público? Particularmente yo tuve uno hace unos meses con un especímen al volante.

Les cuento.

Iba tranquilamente transitando de este a oeste por la José Amado Soler, casi llegando a la Filomena Gomez de Cova (frente al Bosque de la Vida), cuando veo que viene un carro público transitando en contravía, es decir, frente a mí, de oeste a este, ne mi carril. Le hago cambio de luces, le toco bocina pero él parece que venía borracho, "fumao" o muy consciente de su grado de impunidad ante la ley, y simplemente no cambió de carril. Venían carros en el carril correcto a mi izquierda y a mi derecha estaba el edificio que está en la intersección de la JAS y la FGDC, así que no tenía forma de cambiar de carril. Frené, pero él siguió su paso. Lo único que me quedaba era subirme a la acera y tratar de meterme en el parqueo, pero habían carros estacionados así que no pude entrar por completo. Mientras tanto, el animal de dos patas siguió su camino y SIN CAMBIAR DE CARRIL me llevó el lado izquierdo completo de Vickiana.

Ni se inmutó. Siguió su camino como si nada estuviese pasando, mientras los habitantes del edificio salían a sus balcones al escuchar el ruido que producía la chatarra que él manejaba mientras me rayaba todo el lado izquierdo del vehículo.

Se me montó el loco, se me cruzaron los cables y los apellidos se me atravezaron. Le caí atrás. Sí, la loca yo contra un bastante peligroso animal al volante. Le toqué bocina, le grité, pero él siguió inmutable. Tomó la Agustín Lara y dobló en la Luis Escoto Gómez, donde se paró. Ahí le atrapé.

Le dije que me había chocado, que se había ido, que teníamos que ir al Palacio de la Policía, que teníamos que resolver el problema. Mientras tanto el me decía tranquilamente que no lo jodiera, que andaba trabajando, que dejáramos eso para después. Del edificio del frente salió un "guachimán" escopeta en mano que se metió en la conversación y me dijo que lo dejara así. Se montó con él en el carro y se fueron. 

A la loca yo se le metió algo (pero muy poco) de lucidez en la cabeza. Demasiadas historias de "guachimanes" matando gente. Pero le caí atrás. Lo perseguí toda la Lope De Vega hasta que dobló en rojo en la Gustavo Mejía Ricart. Y claro, simepre respetuosa de la ley, no doblé en rojo.

Ahí me topé con 2 patrullas motorizadas y les dije lo que me había pasado. Trataton de atraparlo, pero no puedieron dar con él.

Le tomé unas cuantas fotos (medio borrosas, estaba un poco nerviosa). La placa no le corresponde al vehículo (otra infracción más), según los policías que me asistieron le corresponde a un minibus. Luego averiguaron que estaba contratado por la compañía de "guachimanes" para dar servicio de recogida de los vigilantes (parece que es muy buena la compañía (inserten comentario irónico)). Mis amigos me recomendaron que "lo dejara así", ahorita me caen atrás y me "pican" en la calle (jodíos sindicalistas de la porra).  Mentras tanto, aquí les dejo la foto. Si lo ven en la calle, atento a mí, MÁJENLO.



Tuesday, September 06, 2011

Hasta luego, Bombita...


He perdido la cuenta de las veces que he comenzado este post...

Este pasado Sábado 3 de septiembre se cumplió 1 mes de la muerte de Bomba Jean.
Para quienes no la conocen, Bomba era una de mis gatos.
He tenido animales toda mi vida, tanto así que cuando era pequeña decía que iba a estudiar para ser veterinaria. Desde gallinas, hamsters, conejos, pajaritos, peces, tortugas, perros, gatos… todos han pasado por mi vida.

Pero Bomba fue un ser especial.
Bomba era hija de Tutitaña, quien a su vez fue hija de Aisha, una gata que mi amigo y compañero de colegio Luis S me regaló como regalo, valga la redundancia, final de Angelito del último año de colegio. Tutitaña fue de la primera camada de Aisha. Bomba, junto a Dax y Tasha (ésta última murió a las pocas semanas de haber nacido), fue de la primera camada de Tutitaña.
Nació a principios de agosto del año 1993. Cuando ella era pequeña, yo tenía un foco de esos industriales que tiene una batería y dos bombillos y Bomba jugaba a "encaramarse" en el foco y ponerse en el medio de los dos bombillos. De ahí vino su nombre: bombillo... bombilla… Bomba.
Lola Linácea, quien murió luego de "un enfrentamiento" con una iguana, fue la primera hija de Bomba. Pana de la Pista, quien todavía está conmigo, fue su segunda hija.
A mediados de los años 90 Bomba comenzó a dormir conmigo en mi habitación. Los otros gatos (Dax, Pana, Huracán y Qui-Gon Jinn, quien murió a finales del año pasado), tenían muy “mal dormir”; Bomba era la única que dormía la noche entera, así que se ganó el puesto a mi lado en la cama.
Bomba era como una hija para mí, y una compañera permanente para mis padres. Salía de mi habitación a “compartir” con los demás felinos de casa, y cuando deseaba volver a entrar “tocaba” la puerta del pasillo para que la dejaran entrar (con la pata le daba a la patica que se le pone a la puerta para dejarla abierta). Durante el día se la pasaba en la habitación de papi y mami, pero desde que yo llegaba a la casa ella me “sentía”, se paraba de la cama y se iba directo a donde yo estuviese.
Veía la televisión, leía el periódico, me acompañaba a bañarme, me consolaba cuando lloraba, me “peleaba” en las noches cuando me levantaba “cuchucientas” veces por el insomnio. Tenía su “lugar” en la habitación de mis padres y mi habitación era más de ella que mía. Cada vez que alguno de los otros gatos entraba en su “reino”, Bomba se “quillaba” y ponía “truño”. Nunca en la vida mordió a nadie, mucho menos “aruñarle”. Tenía el mejor ánimo del mundo y era una “ñoñería” constante.
Hace unos meses me dí cuenta que la edad la estaba afectando. Estábamos juntas en la cama viendo televisión y ella se paró para estirarse. Cuando terminó de hacerlo, perdió el equilibrio y se cayó. Esto comenzó a sucederle más a menudo. Durante las últimas semanas se caía de los escalones al tratar de subir a mi cama (mi cama está elevada, tengo una "escalerita" para poder subir a ella).
No importaba cuánto comiera, comenzó a perder peso. Poco después comenzó a vomitar muy de seguido y su pérdida de equilibrio se volvió más notable. Su vida se estaba volviendo más sedentaria y ya los momentos de juego fueron siendo más esporádicos. Papi y mami preocupados me pidieron que la llevara al veterinario.
Estaba deshidratada y tenía daño renal, pero todo eso por la edad. Comencé a llevarla dos veces a la semana al veterinario para que la hidrataran, pero yo sabía que todo eso era el principio del fin. Ya estaba perdiendo el control de sus esfínteres y tenía diarrea constante. Fueron varias las veces que me “bañó”…
El Lunes 1 de agosto mami me llamó en la noche para decirme que Bomba estaba muy desanimada y que casi no se estaba moviendo. Salí corriendo para casa y junto a papi, quien no quería separarse de ella, me la llevé al vet. Mami, sabía lo que venía, por eso se despidió de ella antes de irnos.
Le inyectaron un “reguero” de medicinas, le comenzaron a hacer muchísimos estudios, pero Anabelle, la doctora, me repitió lo que tenía meses diciéndome: todo esto era por la edad, ya no había marcha atrás. Estábamos posponiendo lo inevitable. Duramos par horas con ella hasta que la estabilizaron. No había mucho más que hacer, así que nos fuimos. Papi se despidió de ella.
El Martes la fui a ver en la mañana y al final de la tarde. Estaba estable. Estaban haciendo todo lo posible por mantenerla con vida.
El Miércoles 3, día del famoso huracán que nunca llegó, la fui a ver en la mañana. La notaba un poco más animada, hasta maulló. Me fui a comer y le dije a la doctora que volvería temprano en la tarde pues no trabajaría más ese día.
A eso de las 2:30 me llamó la doctora. Me dijo que su situación había empeorado y que si quería despedirme de ella era mejor que fuera en ese momento.
Llegué en menos de 5 minutos. La temperatura le estaba bajando, no tenía fuerzas para “mantenerse en pie”. Anabelle la había puesto sobre una camita para calentarla, pero sabía que le quedaba poco. La abracé, la besé, le pdije que ya era hora de irse, que yo estaba bien y que no quería que sufriera. Ella no paraba de verme.

Anabelle me preguntó si quería "ayudarla a irse", pero no tuve el valor. Prefería que se fuera cuando ella lo decidiera.


A eso de las 5:40 me dí cuenta que ella no se iría mientras yo estuviera ahí; hasta ese punto llegó su fidelidad conmigo. La besé de nuevo, la abracé, la cargué, le dije que la amaba y que nunca la olvidaría y que esos 18 años que habíamos pasado juntos era el mejor regalo que Dios nos había dado. Me despedí, sabiendo que no la volvería a ver.


No habían pasado 10 minutos de haberme ido de la veterinaria cuando me llamaron para decirme que se había ido.


Aún escribiendo esto no puedo parar de llorar. Dax, Pana y Huracán se dan cuenta que ella falta. Y mis padres la lloraron como si hubiesen perdido a una hija.


A mí no me importa cuál sea la doctrina, estoy segura que hay un cielo para las mascotas y Bomba está en él. 


Gracias Dios por habermela prestado durante estos 18 años. No puedo ser egoísta y haber pretendido que se quedara más; tú la llamaste y allá ella está junto a tí, viéndome y velando por mi.

Gracias al staff de la Veterinaria Dr. Piñeyro, sobre todo a Anabelle y a Dorkis por haber querido tanto a mi niña y por haberme permitido estar con ella hasta el final.


Te amo, Bombita, te amo y nunca te olvidaré. Gracias por haber estado siempre a mi lado.


Te prometo que nos volveremos a ver...



Monday, November 29, 2010

Hasta luego, Cucuso...

Desde que tengo uso de razón (y antes de) siempre he tenido animales. Gallinas, hamsters, conejos, tortugas, pajaritos, pecesitos, perros y decenas de gatos han pasado por mi corazón y todos han dejado su huella en él.

Hasta ayer 5 gatos eran mis dueños. A media mañana de hoy el número cambió a 4.

Qui-Gon Jinn era el "primo vegano" de la casa. Me lo regaló tío Gonzalo hace casi 9 años. Venía de una camada de gatos himalayas que tenía en su casa e hizo el largo viaje de La Vega a casa de tía Loly, donde lo pasé a buscar siendo un mininito.

En esa época estaba yo en plena fiebre del Episodio I de Star Wars y me había encantado el nombre de Qui-Gon Jinn (el mentor de Obi-Wan Kenobi). El nombre me sonaba medio oriental y como el gato era Himalaya decidí llamarle así. No obstante, en casa siempre le llamaban por su apodo: Gonzalete (por eso de que había sido un regalo de tío Gonzalo).

Qui-Gon fue una ñoñería desde un principio. Era tanto el apego a mí que una vez decidió que mi cara era "su territorio" y decidió "marcarlo" (yes, he peed on my face, thankyouverymuch). Qui-Gon siempre fue cariñoso y ñoño. Si te sentabas en la terraza de casa era inevitable que viniera donde tí y se te "encaramara" para que le hicieras cariñitos. En la cocina se la pasaba metido entre mis piernas cada vez que estaba cocinando, y a veces mientras esperaba que algo se cocinara, me sentaba en una silla y él se subía a mis piernas para "darnos cariño". Siempre tenía una expresión de "quillado" en su carita, y unas manchitas en un dedito de cada pata. Sus ojos eran más azules que el cielo.

Huracán y él vivían en un pleito eterno y su compañera favorita era Pana (siempre tuve la impresión de que estaba locamente enamorado de ella). Dax le miraba con cariño y Bomba y él se "respetaban".

El Sábado 20 la señora que trabaja en casa me dijo que lo observara, pues estaba medio raro. Me dí cuenta que algo le pasaba pues estaba muy apagadito y tenía los fundillitos mojados. Inmediatamente me di cuenta que estaba enfermo (Dax había tenido los mismos síntomas hacía unos años y resultó que era una obstrucción en la uretra). De inmediato lo metí en su caja y lo llevé donde el Dr. Piñeyro. Él mismo lo revisó y confirmó lo que sospechaba, efectívamente tenía una obstrucción en la uretra.

Lo dejé interno y en las mejores manos. Lo agarré mientras le ponían su suerito y lo fui a visitar todos los días. El Sábado pasado fue la última vez que lo ví. Estaba muchísimo mejor; ya no estaba deshidratado, tenía el pelo brilloso y estaba reaccionado al tratamiento. Sin embargo, el doctor me dijo que se había vuelto a obstruir y que nuevamente lo iba a sondear. Le dí muchos besitos, lo añoñé mucho, le dije que le quería y me despedí diciéndole "te quiero, Cucú. Nos vemos el Lunes".

Esta mañana me llamó el doctor para darme la noticia de que acababa de morir. Parece que su cuerpecito no aguantó y decidió dejar de luchar para ir al cielo de los gatos. El doctor me pidió permiso para hacerle una necropsia y le dije que sí, que si su muerte ayudaba a salvar la vida de otro gato a partir de lo que encontraran como resultado de la necropsia él iba a estar mucho más feliz en el cielo y su muerte serviría para ayudar a otro.

Mi madre siempre me ha dicho que a veces Papa Dios, para evitar que nos pase algo a nosotros, permite que le pase algo a nuestras mascotas. Es su sacrificio de amor. En él se ensuelva.

Descansa allá arriba, Gonzalete. Ahora estás con María Antonia, Ángel, Mogwai, Aisha, Tutitaña, Tasha, Lola y todos mis otros hijos felinos que me observan desde allá.

Fuiste un hijo ejemplar. Gracias por estos 9 años de amor incondicional que me brindaste. Espero haber sido una buena madre.

Te quiero, Qui-Gon Jinn, te quiero mucho y nunca te dejaré de querer. No te olvidaré jamás.


Wednesday, March 05, 2008

Gomas

8 gomas para arriba y 4 para el lado:
(foto medio doggie-porn)



Demasiadas gomas para contar:


¿No son bellos?
I love puppies!

fotos cortesía de don Master